El 25 de Mayo lo celebré desayunando macarons en un edificio romano. Todo re normal. Aunque debo decir que no fue un gran día. Debía ir de Nimes a Toulouse, pero con el paro de trenes a veces los cálculos no podían ser tan precisos como Europa suele permitirte. Por esto, no tenía alojamiento pues no estaba segura de poder llegar a destino.

Ya en el tren, invadida por la ansiedad para no repetir la experiencia de Anecy, reservé un lugar sin estar demasiado convencida. 2km me parecía una distancia más que razonable para ir caminando. Lo que Google Maps no me avisó es que el camino no era precisamente llano. Tampoco me dijo que la mitad del camino sería contra el paredón de un cementerio. Bueno, eso si prestaba un poco más de atención lo decía, pero como lo mostraba como un espacio verde y hasta una alternativa de camino era por adentro, no lo registré. ¿Google cómo me vas a mandar por adentro de un cementerio? ¿Vos estás loco?

Entre subidas y bajadas sucedió el primer pequeño desastre. Quemé una rueda de la valija. Me costaba llevarla. Cuando me fijé si algo estaba trabando la rueda, vi que casi había desaparecido. Atiné a tocarla y estaba caliente. En serio. Y claro genia, las valijas no son 4×4. 😂 Con dificultad, con la valija renga, seguí caminando.

Me acomodé rapidito en el Airbnb sin recomendaciones que como una campeona había reservado dos horas antes y me predispuse a salir. Quería ir a recorrer el centro. Pero adivinen la que me mandé… ME CAÍ POR LA ESCALERA. Hice sapito de culo en una escalera bastante empinada y filosa como unos 10 escalones. Moretones y raspones por doquier. Los de la casa corrieron al grito de “Are you ok?” Estoica, como corresponde, dije que si. Querían que me sentara en el sillón. “No amiguitos, claramente no me voy a poder sentar por un mes”, pensé con una sonrisa como si nada hubiera sucedido.

Salí con la frente en alto y caminé durante varias horas. Finalmente me senté con mucho cuidado y amor sobre el borde del Río Garona y comí unos quesitos que auspiciaron de cena. Frente a estos paisajes es que aún con las caídas, creo que valen la pena.