“You think you can’t, but you can“

por | May 27, 2024 | Flor de Viaje, Italia, Reflexiones | 0 Comentarios

“You think you can’t, but you can”, le dijo él a ella. Creés que no podés, pero si podés.
Como siempre yo iba contra mano. Estábamos en Villa Gregoriana en Tivoli. Todo el mundo entra por el lado de las cascadas, yo sin saber entré del de los templos.

El pueblo está arribita de una colina pero la magia del recorrido entre verde y cascadas sucede cuando llegás abajo. Es un recorrido one way que podés arrancar de cualquiera de los dos lados y tiene unos 3km de largo. Siempre arrancás bajando y llegado a mitad de camino empezás a subir del otro lado del río.

Yo estaba bajando, cuando todos ya estaban subiendo. Bien sabemos que la subida es físicamente la que suele presentar el mayor desafío. Esto quiere decir que yo estaba fresca como una lechuga mientras todos estaban con la lengua afuera.

Esa chica somos todos. No podía más, quería hacer piquete. Entonces, el novio (supongo) tiró la frase de aliento. Me dio ternura y me disparó algunos pensamientos:

– Es verdad que siempre podemos, así sea parando a descansar, o incluso si decidimos recalcular. Imagino que esta chica eventualmente llegó arriba de todo, a ver los templos romanos del siglo I, es decir, pudo. Bien por el chico que estaba ahí para recordárselo.
– Aguante este cuerpecito que me sigue en todas las locuras sin chistar… Y mirá que lo pongo a prueba. Yo ni me pregunto si puedo o no, lo hago. Claramente tengo una motivación que va por encima del cansancio o impedimentos, pero también tengo la salud y el estado físico que lo banca. *se siente bendecida*. Es verdad, que contra más viajo, más sé cómo cuidarme, que médicos visito preventivamente y demás… no es que solo sucede, me ocupo. Pero aun así le agradezco a estas piernas que caminan, suben, bajan por meses sin descanso; agradezco estos brazos que suben el carry on arriba del tren, que bancan las piruetas random que me pinta hacer a la hora que sea, en el clima que sea. ¿Y al cerebro? Lo estrujo entre laburo, museos, audioguías, tours. Le hablaba al cuerpo como si fuera un tercero. Pero se entiende, ¿no? A veces doy por hecho el esfuerzo físico que le meto.

Ese sábado fui muy feliz caminando, subiendo y bajando por Tivoli, una perlita escondida cerca de Roma. Ya escribiré sobre este lugar del bien. Mientras comparto las palabras de este chico por si alguien necesita leerlas: creés que no podés, pero sí podés. ❤️

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