Tenía un viaje muuuy largo en micro esa noche y eso combinado con un dolor de cuello que casi no me dejaba mover, no era un plan que me divirtiera. Salía a las 7pm del martes 13 de junio (sabrán que desde que me fracturé amo los martes 13) desde Vancouver y unas 12 horas después estaría llegando a Jasper, un pueblo entre las Rocallosas (la cordillera de los Andes de allá arriba). El camino fue todo de montañas nevadas, valles y bosques. Increíble es poco. Y con el casi verano a mi favor, a pesar de viajar «de noche» no tuve muchas horas de oscuridad. Recién a las 10pm empezó el atardecer, a las 11pm era realmente de noche y antes de las 4am ya empezó a aclarar.

Si dormí dos horas fue mucho. El asiento era incómodo y mi cuello no ayudaba. Y si no dormía, ¿qué podía hacer? Trabajar, obvio. Los micros allá, a pesar de ser muy poco confortables, tienen enchufe así que podía aprovechar ese tiempo sin problema.

Vi un atardecer de locura, de los que ya el viaje me tenía acostumbrada, pero el amanecer no estaba en mis planes. Amé que me sorprendiera la claridad tan temprano. La luz venía desde atrás de las montañas y generaba un clima distinto al que conocía en los amaneceres. Empecé a descubrir lagos que en la oscuridad naturalmente no veía. Y ahí estaba, escribiendo un calendario de contenidos de Chocolate Aguila. Pero no era un calendario más. Fue un calendario que escribí con una sonrisa de oreja a oreja, feliz de poder trabajar de lo que me gusta, con una marca que quise mucho, en un escenario totalmente impensado.

Algunos creen que los que laburamos de manera independiente y viajamos o no cumplimos horarios, trabajamos menos. Otros creen que soy demasiada obsesiva y que no me permito disfrutar de esas situaciones sin obligaciones de por medio. Me es difícil poner en palabra la satisfacción que me genera que por trabajar como trabajo pueda disfrutar de mis días y mi cotidianidad de una manera quizás menos convencional de lo que nos enseñaron de chicos.

En ese momento volví a confirmar que fueron varias las decisiones que me llevaron a estar en el lugar que quería estar y qué feliz soy por eso. 💙