Alguna vez escuché una explicación muy gráfica: andá al parque, sentate en el sube y baja e intenta jugar solo. Bueno, técnicamente eso sería la falta de reciprocidad.
En las relaciones si no hay cierto equilibrio, no funcionan. Si uno solo da, da, da y no recibe nada, básicamente termina por quedar vacío, roto. Se pierde, se desdibuja. Le pasó a una amiga.
Alguien una vez me dijo que el amor, si no es recíproco, no es amor. En ese momento no estuve de acuerdo. Todavía creía en Disney, en el dar desinteresadamente, no importara el precio. ¿Amor incondicional? Mmmm Hace poco lo entendí. El amor para ser amor tiene que ir y volver. Si no es otra cosa. Ni idea de cómo se llama. Ni siquiera me interesa.
Al sube y baja no se puede jugar solo y a mí me gusta jugar.
¿Y la foto? Un día, jugando en los Jardines de Versalles.

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