Nos faltaba más de la

por | Ene 13, 2026 | Flor de Viaje | 0 Comentarios

Nos faltaba más de la mitad del recorrido planeado para ese día. Eso no nos impidió clavarnos una hamburguesita en Gorda en un resto justo en frente del océano. Mucho menos íbamos a perdernos sacarnos una foto en el cartel de la comuna de nombre tan peculiar al que habíamos hecho honor con una burgués con papas mega calórica en nuestro almuerzo tardío. Volvimos al auto para meterle 90km más para la siguiente parada: Morro Bay. Ahí veríamos el atardecer desde la marina siguiendo las recomendaciones recibidas. ⁣

Muchos me preguntan *nadie* cómo armo el recorrido de mis viajes. Hay dos opciones. Opción 1: le escribo descaradamente a cualquier mortal (cercano o no tanto) que haya estado por la zona para anotar sugerencias o cuestiones a tener en cuenta. Opción 2: Internet, divino tesoro. En realidad apelo al mismo concepto de recomendación pero en ese caso son de desconocidos. Puede ser en #TripAdvisor o plataforma similar o directamente en blogs de viajes. En algún caso hasta le escribo al dueño del blog para profundizar info que tira en algún post. La magia de internet. Bueno, me faltó una opción que en realidad está por encima de estas dos: mi vieja. Generalmente el plan empieza después de algún almuerzo, merienda o cena en familia diciendo “quiero ir a X, ¿qué lugares no me puedo perder?“. Acto seguido agarramos un mapa físico y empezamos a hacer el dibujo estimado de los puntos a visitar. En esa instancia también participa mi viejo. A partir de ahí abro una puerta a través de la cual empiezo a recibir emails o inbox con miles de recomendaciones que va encontrando mi mamá que investiga a la par mía. Emmm en realidad debo decir que suele estar mucho más comprometida con la causa que yo. Así que mi mejor sugerencia es tengan una madre como la mía. ⁣

Volvamos a esa tarde en Morro Bay. Los gringos estaban cenando sobre los bellos restos que había en la marina. Nosotras compramos un heladito. No sé si aplicaba como postre del almuerzo o merienda. Caminamos buscando el mejor ángulo puesto que el coso ese en medio del agua (morro) podía no dejarnos ver el horizonte. No podríamos ver el atardecer propiamente dicho. La misión evidentemente fue un éxito.

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