CICATRICES

por | Mar 27, 2024 | Colombia, Flor de Viaje, Reflexiones | 0 Comentarios

Siempre me gustó sacarme las cascaritas. De chica era un peligro. Las temporadas de mosquitos no terminaban bien.

Hay algo autodestructivo en eso, ¿no? Es como que no dejás que cicatrice, que sane. Incluso a veces termina quedando una marquita que era totalmente evitable.

¿Y cuándo la que te lastima es una persona? ¿Cuántas veces puede lastimarte en el mismo lugar? ¿No se cansa? Dicen que se repite hasta que aprendés. Supe sacarme la cacarita más veces de las que debía. Todavía veo la marca. Pero ya aprendí. Hay cascaritas que no hay que sacarse.

Hace casi tres años me quemé el antebrazo con el toallero de mi baño. EMOSIDO ENGAÑADOS. Lo vendieron con la promesa de que no quemaba. Lo que dolió esa quemadura… Esa cascarita no me animé a sacármela. Es que hasta que se hizo picó, ardió y dolió mucho. Luego quedó una marca feita que pensé que quedaría para siempre. Hoy me miré el brazo y no la encontré. Ni siquiera me acuerdo de qué brazo era. Ya no está.

Será que hay que dejar que cicatrice hasta casi casi olvidarte de lo que supo doler, de la marca que te dejó. No esa persona, no en ese mismo lugar. Ya fue suficiente. Ya está claro como el agua del Mar Caribe (?)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguí leyendo

✨ SUEÑOS ¿Qué hay del

✨ SUEÑOS ¿Qué hay del otro lado de los sueños cumplidos? Más sueños. ¿Será que aveces nos da miedo...