Pasadas las 6am sonó el despertador. Las valijas seguían hechas así que no tardamos en bajar. Con algún piropo del botones incluido, nos sentamos a desayunar mientras llegaba el bondi que nos llevaría hasta el aeropuerto. Ya en el transfer habrán pasado 5 segundos hasta que me dormí sobre el hombro de Sol. Paaaabre, en el día que llevábamos de viaje yo había estado durmiendo el 80% del tiempo.
No sabría decirles cuánto pasó, pero me despertó porque habíamos llegado. “Dejame dormir, Sol“, le dije. Pensé que era joda. El Aeropuerto Playa Baracoa no parecía exactamente un aeropuerto. Está en medio de la nada y la entrada parecía más bien un local en la Ruta 2 para comprar queso y salamines. Sin embargo, a juzgar por el cartel de la entrada sí habíamos llegado.
El primer lugar con el que te encontrás parece una sala de espera de un médico. Tenés que esperar -valga la redundancia- a que te llamen para hacer el check in en una segunda sala. Ahí revisan tus datos, dejás las valijas y a cambio te dan el bording pass de AEROGAVIOTA. Así se llama la aerolínea. En la tercera y última esperás hasta que salga tu vuelo. Teníamos para un rato laaargo. Intenté dormir en los asientos -pos claro- pero estaba muy incómoda así que me entregué a la diversión (?). Boludeamos fuerte: hicimos videos diciendo pavadas. Sol en ese viaje flasheó youtuber.
¡Llegó la hora! Caminamos por la pista hasta la cola del avión que es por donde estaba la escalerita. Sacamos algunas fotos. Era la primera vez que volaba en un avión con hélices a la vista (?). Según wikipedia la mayoría de la flota de aviones se fabricaron en la Unión Soviética. Tiene sentido…
El vuelo que nos acercaba a Cayo Guillermo era cortito. En auto hubieran sido unas 7 horas. Cuando nos quisimos dar cuenta, ya estábamos entrando al Iberostar Daiquiri. De fondo, desde las mega piletas se escuchaba Agapornis con una canción de Soda Stereo. Todo muy confuso.
En los días siguientes hubo mucha pileta, mar, snorkel, fiestas, meneo y bachata con cubanos potros. También yo clavé mucha siesta en las tumbonas -reposeras en cubano-. Era justo lo que nuestro cora necesitaba. ☺️ Oficialmente empezaron nuestras vacaciones.

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