Me gustan esas sorpresas que ni siquiera se te había ocurrido que podían suceder. A mis 16 años no conocía la nieve. Bah, no había visto caer nieve. Sí en algún viaje la había visto mezclada con barro todo pisoteada en las montañas. Eso no contaba.
El viaje de 15, que fue con 16, sucedió cuando recién había comenzado el otoño. Por ignorancia, en mi mente la nieve se corresponde con invierno. BUT en Canadá eso no era necesariamente así.
La primera sorpresa fue en Quebec. Ese lugar mágico con nieve era mucho más de lo que había soñado. Sin embargo, esa nieve al caer era molesta. Había viento y eso incomodaba bastante estar al aire libre. Tampoco se veía tan lindo. Ok, evidentemente no era como en las pelis. Yo, igual, feliz de la vida. Había visto nevar.
Seguimos viaje. Antes de llegar a Ottawa, hicimos noche en Mont-Tremblant. Es un centro de ski pocket dentro de la provincia de Quebec que todavía no estaba en temporada, es decir, estaba vacío para nosotros. Caminamos por sus callecitas peatonales, hicimos algún sendero subiendo la montaña todavía árida. No había rastros del invierno. Sacamos fotos, pocas a decir verdad pues los rollos de 36 hacía que fueran muy bien administrados los disparos. (?) Cuando ya estaba oscureciendo empezaron a caer copos de nieve. Ahora sí era como en las pelis. Caían imperceptibles. En el piso desaparecían. Sobre la ropa quedaban ahí, como si fueran de mentira.
En ese instante quise detener el tiempo. Bah, todos. Estábamos en un cuento. Volvimos al hotel y mi mamá estaba pegada a la ventana de la habitación. La imagen te hipnotizaba, la postal era realmente de ensueño. Esa foto no existe más que en mis recuerdos. Igual es tan nítida como si la hubiéramos revelado de verdad. Me dormí feliz.
¿Y cuando nos despertamos? ¡Estaba todo blanco! Era otro paisaje del que habíamos visto menos de un día atrás cuando llegamos. Volvimos a caminar por las mismas calles, ahora con el piso blanco y un sol radiante.
Quizás los mejores momentos de los viajes son esos que no se pueden planear, los que no podemos siquiera imaginar. Y no tengo lindas fotos pero, ¿qué importa? Meto otra foto de nieve de Canadá en 2017 y listu.

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