Bonus track: la noche post cirugía. ⚕️ Hasta ahí todo había sido color de rosas (?) Algo tenía que doler… me fracturé y me operaron. Por más que tenga el umbral de dolor muy alto…. esa noche dolió.
A mi vieja le habilitaron para que se acostara en la cama que estaba al lado de la mía. Después de cenar, nos dormimos… al menos hasta que me dieron ganas de hacer pis. Detalle: no podía ir al baño. Estaba con suero y tenía el pie en la posición que había salido del quirófano con un yeso y tenía indicación de permanecer así. Necesitaba de mi mamá. Aunque llamara a la enfermera, no daba que entrara y Mirtu estuviera dormida. “Má….necesito hacer pis“, dije tímidamente. Me escuché a mí misma y me vi de chica cuando la llamaba desde la cama en plena madrugada. Pero no, tenía 17 años. Aunque sí me estaba haciendo pis y necesitaba ayuda. Lo dije muchas veces y Mirtu no daba señales. Estaba desmayada, su último día y medio había sido una locura. Naturalmente no podía gritar porque estábamos en un hospital. Empecé a pensar qué podía tirarle desde mi cama para despertarla pues no podía más . Finalmente se despertó. Ahora bien, qué incomodo hacer pis acostada. Me puso el coso de cartón descartable para tal fin y todo estaba listo para que pudiera recuperar la felicidad, pero no. La sensación es horrible. Obviamente en algún momento lo logré.
Medio que ahí se acabó la paz. Para entonces ya se me había ido la anestesia y los 13 puntos que tenía abajo del yeso empezaron a arder. Me quería cortar la pata. Llamamos a la enfermera para intentar explicarle en inglés la sensación que tenía. No era dolor. La solución fue sencilla: droga al suero. Tardó un rato en hacer efecto pero eventualmente pudimos seguir durmiendo.
A la mañana me trajeron una hoja en la que debía tildar todo lo que quería para desayunar. Parecía un hotel. Tipo de pan, mermeladas, queso, tipos de cereales, bebida, frutas, jugos, yogur. Yo le mandé todo porque… you only live once .

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