¿Otra despedida? No lo creo. Siempre me voy y siempre vuelvo. Prefiero pensar “última juntadita… hasta la próxima” La próxima siempre es cuando vuelvo. ¿Cuándo? No lo sé.
En los últimos dos meses y medio pasaron cositas. No fue exactamente lo que me imaginé cuando decidí volver a pasar unos meses a casa. ¿Pero cuándo la vida es tal cual la esperamos? Quizás si así fuera, sería más aburrido. No tengo tiempo de aburrirme. Pero más allá de la intensidad y los imprevistos, me quedo con el amor, los mimos, el tiempo, los detalles de quienes no cuestionan mis formas, sino que las acompañan e incluso abrazan y celebran.
Cumpleañitos, pile, asados, limonadas, juntadas improvisadas, charlas hasta que los ojos pesan, matecitos con facturas, mila con puré, mi casa, las clases de danza, pelis en mi sillón con mantita y cuartito de helado. Qué placer. ¿La mitad de lo que nombré es morfi? Puede ser. También eso es hogar, es encuentro, ¿o no?
Quiero estar allá y acá. No me quiero perder nada. Sé que es imposible, pero lo intento. Y ahí voy, esperando que se invente la teletransportación. Y mientras… mientras trato de estar donde quiero, con quienes más quiero. Y qué afortunada soy de poder hacerlo.
Nos vemos la próxima. ❤️✨
#FlorDeViaje
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