No necesito que me rescates, pero sí necesito abrazos.
No necesito que me rescates, pero sí necesito que me veas.
No necesito que me rescates, pero quiero mañanas de domingo.
No necesito que me rescates, pero tus matecitos son más ricos que los míos.
No necesito que me rescates, pero quiero no tener que poder con todo sola.
No necesito… pero quiero. ❤️
¿Y la foto? Fue un día en Budapest. Estaba quemada y ese día decidí irme a un Jardín Botánico básicamente a no hacer nada. Me encontré con esta flor de loto que me recordó que de los lugares y momentos más hostiles también hay belleza. Solo hay que aprender a mirar.

0 comentarios