⚠️DRAMA ALERT. ⚠️ Todo muy lindo lo del Gran Cañón pero mi misión ese día era cerrarlo en Los Ángeles o cerca porque al día siguiente tenía que ir a buscar a Sol al aeropuerto. Estaba a uno 700km de distancia. .
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Desde el hiking volví al parking en donde tenía el auto. Di una vueltita por el mirador por el que pasan todos los más vagonetas (?) en el South Rim del parque. Esto está justo detrás del Visitor Center y cualquiera puede acceder, incluso con movilidad reducida. Es cierto lo que me habían dicho, aunque es imponente, todo el paisaje es monótono. Entiendo que tenés que ir a los otros ingresos del parque a cientos de kilómetros para encontrarte con otros paisajes. Si querés tener una visión acabada del Parque Nacional del Gran Cañón necesitás varios días y ganas de manejar. Esta vez se las debo. .
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Ya en tiempo de descuento me subí a la camioneta. Debía hacer un millón de grados ahí adentro. Tenía que desandar camino hasta Williams y ahí tomar la ruta 40, que sería una de las que reemplazó la histórica ruta 66. Nuevamente flashearía Thelma y Loiuse pero en modo solitario. Manejé unas cuantas horas con una parada en el supermercado en el medio para almorzar. Ya promediando mitad de camino me escribe Sol para avisarme que está en el aeropuerto y hubo un inconveniente. El resumen es que el segundo vuelo que tenía que tomar de DF a LA de Aeroméxico no existía más. Despegar no nos había avisado, por lo tanto no estaba en ningún vuelo para llegar al destino final. Esto tenía que resolverlo si o si antes de embarcar en Ezeiza. Las opciones eran o modificar el horario y que llegara en otro momento o que fuera a otra ciudad. Para mí esto era sinónimo de crisis y llanto. En otro contexto hubiera tenido frialdad para digerirlo. Pero en ese momento solo quería abrazarla. No quería peros ni aplazos. Realmente sentía que no podía más estar sola. .
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Empecé a llorar mientras manejaba y por llorar hablamos de llanto desolado. En cuanto hubo una salida de la ruta salí. Frené en un estacionamiento. No podía manejar así. Sé que no colaboré en nada, mientras mis viejos y Sol estaban esperando encontrar la mejor solución.
¿Otra despedida? No lo creo.
¿Otra despedida? No lo creo. Siempre me voy y siempre vuelvo. Prefiero pensar “última juntadita…...

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