Durante casi un año tuve la oportunidad de acompañar a La Casa de Ronald McDonald en su comunicación en redes sociales. Había tenido un tímido acercamiento en los dos años en los que desde Mc Donalds hice las coberturas del Mc Día Feliz. Por eso, ya conocía la causa. Sin embargo, el conocer la Casa desde adentro, a su equipo, sus voluntarios y a las familias beneficiadas con los distintos programas cambió mi perspectiva. Mi admiración se profundizó. Se trata de una organización internacional que ayuda a mantener a las familias cerca de chicos y chicas que están en tratamientos de salud complejos y prolongados, lejos de sus casas. A pesar de lo que su nombre podría indicar es una organización independiente. Sí cuenta con el soporte de Mc Donalds, que resulta ser una empresa donante entre otras. En 2019 me tocó estar en el Gran Día (lo que solía ser el Mc Día Feliz). Fui la voz en el minuto a minuto de Casa Ronald a través de sus redes sociales. Desde las 10am en el local de Olivos con la apertura de la jornada en manos de Flor Bertotti, pasando por el local de Av. Libertador en donde tuvieron lugar varios recitales con celebrities e influencers, hasta terminar cerca de la 1am en el Mc Donald de Av. Córdoba con las familias de la Casa Ronald de Buenos Aires y cientos de personas bailando con Nene Malo, Ráfaga y muchas otras bandas que se sumaron a la jornada. Ese día me sentí muy agradecida de poder dedicar mi tiempo y hacer lo que me gusta dándole algunas herramientas y visibilidad a un proyecto que realmente transforma la vida de muchas familias.