…Resultó que también sabía sobre

por | Ene 13, 2026 | Flor de Viaje | 0 Comentarios

…Resultó que también sabía sobre los detalles de lo que íbamos encontrando en el museo. Las personas se nos paraban cerca para escuchar sus explicaciones como si hubiera sido un tour pago, pero no. Era nuestro nuevo amigo Harry que lo estaba dando todo.

Salimos y dijo que nos iba a llevar al Centro Cultural García Márquez. Ahí logramos invitarlo a tomar un café en un Juan Valdez justo antes de que entráramos a una librería. Además de médico era cuentacuentos. Así tal cual escribo. En esa librería estaba su “libro“. Y es entre comillas porque no tiene formato de libro. Son cuenticilinas. Son unos fresquitos cual medicamento que adentro tienen tipo papiro guardados los cuentos. Dependiendo el color, la temática del cuento. Entonces abrió el fresquito con el cuento rojo y nos lo leyó. Esto ya era surrealista.

Seguimos caminando mientras anochecía. Nos asomamos a la Plaza de Bolivar en donde está el capitolio, la casa de gobierno y todos esos edificios históricos. A esa altura creo que Harry ya se sentía responsable de nuestro bienestar. Decía que no estaba bueno que hubiera dos mujeres solas, a la legua turistas, caminando de noche por Bogotá sin conocer.

Caminamos por un barrio que no recuerdo el nombre. Era tipo universitario, tenía una onda a San Telmo. Entramos a algún bar en donde saludamos incluso al cocinero. A esta altura no sabíamos si Harry era famoso y nosotras éramos dos colgadas. Pero estábamos sin internet y no podíamos googlearlo.

En la última parada que hicimos tomamos un milkshake delicioso. Ya cerca de las 10pm debíamos volver al aeropuerto. Nuestro vuelo no salía hasta entrada la madrugada pero no parecía prudente seguir dando vueltas.

Como si todo esto no hubiera sido suficiente se subió con nosotras al bondi y literal nos acompañó hasta el aeropuerto. La realidad es que estuvimos desconcertadas hasta que nos despedimos. Creíamos que era demasiado bueno para ser real, que en algún punto tendría otras intenciones, pero no. Simplemente nos cruzamos con el mejor colombiano del mundo mundial y nos hizo pasar un último día de viaje impensado.

Dato: no tenemos ni una sola foto de ese día en Bogota. ‍♀️

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