Creo en el «es relativo». Sí, como si fuera una religión. Creo que nada tiene una única razón u origen. Creo que vivimos en realidades complejas con personas, sentimientos, pensamientos, puntos de vista. Creo que nada es bueno ni malo en sí mismo. Pero a veces quedo presa de este relativismo.

Pienso en las redes sociales. Creo que son una herramienta poderosísima, una forma de comunicación y contacto compleja. Acortan distancias y tiempos, facilitan encuentros. Pueden ser divertidas, nos informan, entretienen, acompañan. Pueden generar trabajos. Hola, trabajo acá desde… bueno no importa… desde hace mucho y soy feliz por eso. Pero también pueden generar distancias irreconciliables, pantallas difíciles de romper porque ni siquiera nos damos cuenta que existen. Nuestros días transcurren con el celular en la mano. En eso me declaro culpable y por tal razón no me inquieta, lo tengo naturalizado. Pero sí me incomoda ver que vivimos en pose. Los filtros y apps nos ayudan a mostrarnos más lindos, más exitosos, más felices, más plenos. Me da tristeza que un Like signifique que alguien guste de alguien; me da tristeza saber de personas pasando malos momentos que se muestran espléndidos en todas sus redes, como si por hacerlo no existieran las razones que los hacen sufrir; me da tristeza que tengamos que esforzarnos en crear un relato sobre nuestras vidas perfectas para mostrar.

Vi playas con atardeceres increíbles y las personas tapándose con una cámara en la mano para lograr el mejor ángulo. No voy a ser hipócrita, tengo más fotos de atardeceres que mías, pero en esos momentos, en esos instantes de contacto con el mundo real -si pudiéramos llamarlo así- me pregunté si valía la pena tener la mejor foto más que sentarme a vivir ese momento sin pantallas en el medio. Se ve más lindo con nuestros propios ojos, en serio.

No creo tener la verdad porque todo es relativo, pero creo que, al menos, vale la pena preguntarse si tanto filtro no genera distancias que al final del día nos hacen sentir más vacíos. Para mí lo auténtico siempre vale más que lo lindo. Brilla más, por más tiempo. Así de rebelde y cursi soy (?) y supongo que no voy a pedir disculpas por eso. 😬